Volatilidad y drawdown: dos formas distintas de medir el riesgo

La volatilidad y el drawdown miden aspectos diferentes del riesgo. Entender ambas métricas te ayudará a evaluar mejor tu cartera y tomar decisiones más informadas.

Cuando hablamos de riesgo en inversión, muchos inversores piensan inmediatamente en la volatilidad. Sin embargo, existe otra métrica igual de importante que a menudo pasa desapercibida: el drawdown. Ambas miden el riesgo, pero desde perspectivas muy diferentes, y entender esta distinción es fundamental para gestionar tu cartera de forma efectiva.

¿Qué es la volatilidad?

La volatilidad mide la dispersión de los rendimientos de un activo respecto a su media. En términos técnicos, se calcula mediante la desviación estándar de los retornos, generalmente anualizados. Una mayor volatilidad indica que los precios fluctúan más ampliamente, tanto al alza como a la baja.

Por ejemplo, si un fondo de inversión tiene una rentabilidad media anual del 8% con una volatilidad del 15%, significa que aproximadamente dos tercios de las veces (según la distribución normal), sus rendimientos anuales oscilarán entre -7% y +23% (8% ± 15%).

Características de la volatilidad

  • Mide movimientos en ambas direcciones: La volatilidad no distingue entre subidas y bajadas; trata ambas como «riesgo».
  • Es una medida estadística: Se basa en la desviación estándar y asume distribuciones normales de rendimientos.
  • Útil para comparar activos: Permite comparar el perfil de riesgo de diferentes inversiones de forma estandarizada.
  • Relevante para el corto plazo: Es especialmente importante para inversores con horizontes temporales reducidos.

¿Qué es el drawdown?

El drawdown mide la caída máxima desde un máximo histórico hasta el punto más bajo posterior, antes de recuperarse. Es decir, responde a la pregunta: «¿cuánto perdió el inversor en el peor momento posible?»

Por ejemplo, si invertiste 10.000€ en un fondo que alcanzó un valor máximo de 15.000€ pero luego cayó hasta 10.500€, el drawdown máximo sería del 30% ((15.000 - 10.500) / 15.000).

Tipos de drawdown

  • Drawdown máximo (Maximum Drawdown): La mayor caída experimentada en todo el periodo analizado.
  • Drawdown actual: La caída desde el último máximo histórico hasta el valor presente.
  • Duración del drawdown: El tiempo que tarda una inversión en recuperar su valor máximo previo.

Diferencias clave entre ambas métricas

1. Perspectiva temporal

La volatilidad es una medida agregada que considera todos los movimientos del periodo, mientras que el drawdown se centra en el peor escenario experimentado. Un fondo puede tener baja volatilidad mensual pero haber sufrido un drawdown severo en un momento concreto, como ocurrió durante la crisis de marzo de 2020.

2. Experiencia del inversor

El drawdown refleja mejor la experiencia psicológica real del inversor. Ver tu cartera caer un 30% desde máximos es mucho más tangible y emocionalmente impactante que entender que tiene una volatilidad anualizada del 18%. La mayoría de los inversores no sienten el «riesgo» cuando su cartera sube bruscamente, pero la volatilidad sí cuenta esas subidas como riesgo.

3. Asimetría de las pérdidas

El drawdown pone de manifiesto una realidad matemática crucial: las pérdidas son asimétricas. Si pierdes un 50%, necesitas ganar un 100% para recuperarte. Una cartera que cae de 100.000€ a 50.000€ necesita duplicarse para volver al punto de partida. El drawdown captura esta asimetría; la volatilidad, no.

Ejemplos prácticos con datos reales

El caso del Ibex 35

El Ibex 35 experimentó durante la crisis financiera de 2008 un drawdown máximo superior al 55% desde sus máximos de 2007, tardando más de una década en recuperar esos niveles. Su volatilidad anualizada en aquel periodo rondaba el 25-30%, pero esta cifra por sí sola no transmitía la magnitud real de la pérdida que sufrieron los inversores que compraron en máximos.

Comparación entre activos

Consideremos dos fondos hipotéticos durante un periodo de cinco años:

Fondo A: Rentabilidad media anual del 10%, volatilidad del 12%, drawdown máximo del 8%.

Fondo B: Rentabilidad media anual del 11%, volatilidad del 10%, drawdown máximo del 25%.

Si solo miraras volatilidad y rentabilidad, el Fondo B parecería superior: mayor rentabilidad con menor volatilidad. Pero el drawdown revela que en algún momento cayó un 25%, lo que podría haber llevado a muchos inversores a vender en el peor momento posible por pánico.

¿Cuál métrica deberías usar?

La respuesta corta es: ambas. Son complementarias, no excluyentes.

Usa la volatilidad cuando:

  • Quieras comparar el perfil de riesgo de diferentes activos de forma estandarizada.
  • Estés construyendo carteras y necesites optimizar la diversificación.
  • Tu horizonte de inversión sea relativamente corto.
  • Trabajes con modelos cuantitativos o de gestión del riesgo.

Usa el drawdown cuando:

  • Quieras entender el peor escenario que podrías haber enfrentado.
  • Evalúes tu tolerancia psicológica real al riesgo.
  • Analices gestores activos o estrategias de inversión.
  • Planifiques necesidades de liquidez y no puedas permitirte grandes caídas.

Implicaciones prácticas para tu cartera

Como inversor español, deberías considerar ambas métricas al construir tu cartera. Si estás ahorrando para la jubilación a 20 años vista, puedes tolerar mayor volatilidad y drawdowns más profundos. Pero si estás cerca de necesitar ese dinero, un drawdown del 30% justo antes de jubilarte podría ser devastador, independientemente de cuál sea la volatilidad promedio.

Las plataformas de análisis como QCapital te permiten visualizar tanto la volatilidad histórica como los drawdowns de tu cartera, ayudándote a tomar decisiones informadas basadas en una visión completa del riesgo.

Conclusión

La volatilidad y el drawdown son dos caras de la misma moneda del riesgo. La volatilidad te dice cuánto bailan los precios; el drawdown te dice cuánto puedes llegar a perder desde tu mejor momento. Mientras la primera es útil para análisis técnicos y comparaciones, la segunda conecta directamente con tu experiencia emocional como inversor.

No ignores ninguna de las dos. Una inversión realmente apropiada para ti debe encajar tanto con tu tolerancia a la volatilidad como con tu capacidad para soportar drawdowns significativos sin tomar decisiones precipitadas. Conocer ambas métricas te convierte en un inversor más informado y, probablemente, más exitoso a largo plazo.

Contenido con fines exclusivamente educativos e informativos, elaborado a partir de fuentes públicas. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal, ni una recomendación personalizada de inversión. Antes de tomar cualquier decisión, consulta con un asesor financiero o fiscal debidamente registrado que valore tu situación particular.